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Las cestas de navidad, una tradición que se mantiene vigente

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Comunicados | 07 Octubre 2021 | 387 votos
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phpgeHICK615e9ac20d2eaPor más cambios que haya en la sociedad hay tradiciones que se resisten a perderse, ese es el caso de los lotes navideños, cada vez más originales y personalizables pero presentes

Las cestas de navidad han sobrevivido incluso a la pandemia. En unas navidades marcadas por el teletrabajo, las empresas han optado por enviar a sus trabajadores los lotes de navidad a domicilio, un gesto que muchas personas han agradecido al recuperar con ello cierta “normalidad”. Y es que esta tradición navideña causa tanta ilusión entre los adultos como los Reyes Magos entre los más pequeños.

La cesta de Navidad es una costumbre que ni la globalización ha conseguido echar abajo. Hablamos de una tradición que se remonta al Imperio Romano, cuando los patronos ofrecían a sus trabajadores una cesta de mimbre con alimentos de calidad para conmemorar las fiestas saturnales. Desde esos tiempos remotos, la costumbre ha ido tomando fuerza hasta nuestros días para convertirse en un auténtico sello de identidad para muchas empresas.

Es lógico, por tanto, encontrar muchos sitios webs especializados en cestas de Navidad para empresas, desde las más básicas hasta las más originales o tipo gourmet. Internet es el escaparte perfecto para encontrar el lote navideño a medida del cliente.

De lo tradicional a lo más vanguardista

Una cesta de Navidad tradicional incluye como mínimo: dulces navideños (mazapanes, polvorones, alfajores y turrones), embutido, queso, vinos, sidra, cava y licores. Ahora bien, la sociedad avanza y se transforma, y en consecuencia este tipo de lotes también evolucionan, por lo que cada vez más se pueden encontrar lotes navideños con regalos originales.

En caso de que las empresas necesiten regalar una cesta de navidad especial a clientes VIP, o quieran tener un detalle exclusivo con sus empleados, hay opciones que incluyen lotes temáticos con productos gourmet, un regalo original y bebidas de calidad presentadas en cajas, baúles y envoltorios muy cuidados.

En otros casos, lo que se busca es regalar productos tradicionalmente navideños, pero de alta calidad, en este caso se pueden encontrar estuches especiales y cajas con productos que son un auténtico regalo gourmet para los paladares más exquisitos. Se trata de lotes navideños menos espectaculares, pero con artículos exclusivos y de gran valor gastronómico.

Lo curioso de este tipo de regalo es que nunca pasa de moda, y aunque se creen nuevos lotes y mayores posibilidades, la tradicional cesta de mimbre con la pata de jamón rodeada de turrones, polvorones y cava sigue causando furor en la plantilla de muchas empresas. Sin duda es una atención que cuesta poco al empresario y significa mucho para los empleados, ya no tanto por su valor económico, sino sobre todo por su significado emocional.

El valor sentimental de los lotes navideños

La Navidad es tan amada como odiada, hay quienes viven estas fechas con auténtica ilusión, y en el lado contrario están quienes las aborrecen y prefieren escapar y alejarse de todo lo que conlleva. Tan denostadas como adoradas, las fiestas navideñas no dejan a nadie indiferente.

Criticadas por haberse convertido en la fiesta del consumismo extremo, también continúa siendo la excusa perfecta para reunir a las familias por unas horas o días. Pueden ser maravillosas o realmente horribles, todo depende de cómo se miren y de las circunstancias personales y familiares de cada uno. No obstante, para quienes adoran estas fechas, los regalos navideños suponen una experiencia realmente satisfactoria.

Según un estudio de la Universidad de California, hombres y mujeres reaccionan de forma diferente ante un regalo. Ellos se fijan más en el precio y ellas en el significado afectivo del mismo. No obstante, y en cualquier caso, regalar se vive y procesa como una muestra de interés, respeto y preocupación por la otra persona.

Por otro lado, también se ha comprobado que tanto el acto de regalar como el de recibir regalos genera endorfinas que propician el bienestar. Así, queda demostrado que tanto unos como otros experimentan felicidad por el intercambio. Lo mismo ocurre con los lotes navideños, tanto para el empresario que los prepara o encarga, como para los empleados que los reciben, supone un momento de felicidad.

Si las cestas de Navidad han sobrevivido a lo largo del tiempo es precisamente porque tienen un valor psicológico. Los empleados sienten que son valorados, tenidos en cuenta y de alguna manera premiados por su esfuerzo y dedicación a la empresa. Es un gesto que, a nivel emocional, significa que son visibles para el empleador, que no solo son fuerza de trabajo.

En muchas ocasiones se valora más el hecho de que la empresa tenga ese detalle navideño que el contenido en sí del lote, aunque obviamente a mayor calidad el mismo mejor valoración por parte de todos. Sea como fuere, se trata de una tradición que lejos de desaparecer se consolida con el paso del tiempo.

Categoría: Comunicados
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